CubaCoopera. Un mundo mejor es posibles

Colaboración médica cubana. El apoyo de un país amigo a otro.

Por Rolando Barroso Martínez*

El pasado 27 de enero se cumplieron diez años del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Guatemala, bajo la presidencia de Álvaro Arzú en 1998. Guatemala enfrentaba una tragedia. El huracán Mitch había dejado a su paso desolación, angustia, dolor, enfermedad y muerte.

El Gobierno acudió a la solidaridad mundial para poder llevar alivio a los damnificados. Cuba, con quien apenas se habían restablecido relaciones diplomáticas, respondía con prontitud al llamado. El 5 de noviembre llegaron los primeros 19 cooperantes cubanos al Puerto San José. Su misión: controlar un brote de cólera. Dos mil casos clínicos de esta patología fueron atendidos. La solidaridad cubana enviaba, solamente nueve días después, a 31 nuevos cooperantes a La Tinta, en Alta Verapaz, donde existía un hospital sin funcionar, con todos los equipos dentro de sus cajas, y el lodo alcanzaba un metro de altura; los médicos cubanos tuvieron primero que limpiar el hospital, luego sacar los equipos e instalarlos para comenzar a brindar servicios 48 horas después de su llegada.

Médicos y personal paramédico cubano atendían a sus pacientes guatemaltecos. Cobán, Salamá, Fray Bartolomé, Ixcán, el triángulo Ixil, Quiché, Nebaj, Uspantán, veían la llegada de estos médicos internacionalistas que no pedían nada, solamente donde tenían que cumplir con su deber.

Retalhuleu, Suchitepéquez, Nueva Concepción, Escuintla, Santa Rosa, Jutiapa, Jalapa, Chiquimula, Zacapa e Izabal serían los próximos sitios que conocerían del arribo de más médicos cubanos. Poptún, Flores, Sayaxché, completarían el territorio guatemalteco a donde también llegarían los médicos cubanos.

Nada detenía la decisión de estos médicos de servir al pueblo guatemalteco y luchar contra la muerte. Casi 600 médicos ocuparon los lugares más recónditos de Guatemala. Viajar en picop durante 5 o 6 horas por un terraplén y luego caminar otras 4 o 5 horas para llegar a los centros de salud en la zona reina o igual travesía para llegar a los lugares más apartados del triángulo Ixil consistían el quehacer del médico cubano, que al no poder realizar un viaje diario permanecía por espacio de 22 días seguidos en la montaña. En ese entonces y bajo esas condiciones se realizaron más de 15 mil consultas médicas y 93 intervenciones quirúrgicas.

* Primer Secretario de la Embajada de Cuba en Guatemala.

(Cubaminrex-Embacuba Guatemala- El Periódico)